jueves, 17 de abril de 2008

Alma venezolana


Alejandra tiene tiempo que no llora. Digo que no llora, porque desde hace al menos un mes no llora a diestra y siniestra a cualquier hora y sin razón. Ahora es mucho más divertida porque está siempre riendo, jugando, observando y descubriendo. Cada vez que llora lo hace por algún motivo que podemos reconocer de inmediato y resolver para que vuelva la calma al hogar. Llora si se ha dado un golpe, llora si se aburre de estar acostada y llora si no se quiere dormir. Eso es todo.
Pero desde hace pocos días ha encontrado una nueva forma de manifestarse. Emite un gritico -que imita un poco el ritmo del llanto- y mientras lo hace pone cara de drama. Se pone la mano en la frente, hace una mueca con la boca, entrecierra los ojos y a veces ¡hasta se hala el pelo! Cuando la veo no puedo dejar de recordar a las insignes protagonistas de nuestras telenovelas: Cristal, Abigaíl, Topacio, Leonela... y la nunca bien ponderada Lupita Ferrer.
Mi hija empieza a ambientarse dándole rienda suelta a su alma profundamente dramática.

* La imagen es la promo de la telenovela "Alejandra" que hacía María Conchita Alonso. Un culebrón que le encantaba a Andrés.

1 comentario:

Andanhos dijo...

Hola Grisel. Me alegro de que por fin estemos en contacto en la "blogsfera" y que hayas podido comprender lo que escribo en portugués.
¡Alejandra es un encanto! Pero espero que no se convierta en una protagonista de telenovela. Jeje...
Me he acordado mucho de vosotos (o de ustedes, si lo prefieres), pues he comprado el libro "Sin tetas no hay paraíso". No lo hubiera comprado si no fuera por las buenas recomendaciones. Pero todavía no he empezado a leerlo.
Besos a todos. Y un saludo a las sirenas.