domingo, 12 de octubre de 2008

Domingos de periódico


Una vez mi mamá me contó que una fulana decía los domingos, "saldremos después de que fulano -su esposo- se aprenda el periódico". Me pareció una fracesita muy gráfica para calificar lo que sucede cada domingo en las casas en las que alguno se sientan por horas a leer con detalle cada página de la prensa nacional.
Así es mi hogar. Como buen periodista, Armando dedica horas de sus domingos a leer El Nacional y El Universal: revisa cómo andan de publicidad, valora la eterna batalla en cada una de las secciones, qué buena esta entrevista, qué malo este trabajo, este reportaje se lo copiaron del domingo pasado, cuánta publicidad tiene el gobierno, qué mal escriben los de farándula, estas revistas son una basura, pero qué buena crónica ésta... Así nos pasamos el domingo, comentando sobre la prensa, como si fuera un miembro más de nuestra familia.
Alejandra se ha acoplado bien a esta dinámica en la que no es posible pasar de largo. Hoy agarró la revista Todo en Domingo, sentada al lado de papá empezó a hojearla, pasó con destreza cada página, se detuvo en aquéllas en las que había publicidad de pañales o de jabón para bebés, señaló con su dedito a los niños, luego se detuvo en una de Purina -alimento para perros- y señaló un feliz pastor alemán, mientras hacía el típico sonido de "au, au"; sólo tuve que corregirla ante la foto de tres gatitos, ante quienes quiso hacer también au, au... "No son perros; estos hacen miau, miau", le dije.
Mi hija me deja sorprendida. Ya se ve que no sé de qué son capaces los niños en la medida en que van creciendo.
* La foto para pecé, que quiere apoyo gráfico.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias... me siento muy honrado... casi diría que honesto.

Andanhos dijo...

¿Seguirá la carrera del papá?
Besos a los tres.
Os echo de menos...